La presencia de un cuerpo desnudo nunca deja indiferente a nadie. Tampoco lo ha hecho a lo largo de la historia del arte, empezando por la pintura, que fue un antecedente de la fotografía donde durante decenas de años las modelos posaban sacrificadamente para ser pintadas bajo los maravillosos techos abuhardillados de los pintores franceses como antes lo habían hecho los flamencos y previamente los griegos con maravillosas venus que enseñaban sin pudor su cuerpo sin ropa para que fuera admirado por todo el que visitaba templos y construcciones palaciegas.

Fotografiar desnudos es adiestrar la mirada domesticando los instintos más básicos para centrarse en el arte. Podríamos decir que es el arte en estado puro, donde no hay nada más que cuerpos y formas que debemos interpretar y mostrar trabajando luces y volúmenes, texturas y posiciones, encuadres y localizaciones con las que poder transformar lo que no es más que un cuerpo en una historia que llame la atención de quienes contempla nuestro trabajo. Debemos ser capaces de hacer algo tan bello que pueda llamar la atención sobre la máquina más bella que se haya inventado: el cuerpo humano.

Muchas son las formas del desnudo, artístico, erótico, doméstico, de pareja, femenino, masculino, de estudio, de exteriores… pero sólo uno el objetivo: generar emociones y por qué no, pasiones. Esta semana, como nos habían sugerido numerosos seguidores de la página, llevaremos a cabo nuestro primer Taller de Fotografía de Desnudo con el que pretendemos extender nuestra visión del cuerpo humano reflejado en la fotografía. Un recorrido por cómo organizar una sesión de este tipo (lugar, esquema, intención, composición, evolución, iluminación…) para garantizar que nuestra obra atrapará a quien la vea.

Nuestros cursos están pensados para aprender. Tanto los alumnos como nosotros, porque la relación con las personas que acuden nos enriquecen a todos. Cada persona es una visión, una forma de trabajar, una idea distinta. Por eso en nuestros talleres quienes hacen las fotos son los alumnos, no los profesores. No queremos hacer una demostración de lo que somos capaces de hacer, sino compartir los conocimientos con quienes se acercan a nuestro estudio. Es por eso que las clases son de grupos muy reducidos, para que todos los alumnos tengan la oportunidad de hacer sus fotos y de participar activamente. Ya apenas quedan dos plazas para completar el segundo grupo y nos honra contar con la presencia de personas de otras islas que han querido aprovechar su estancia en Gran Canaria para acudir a este encuentro.

En este Taller de Desnudo tenemos la enorme suerte de contar con dos modelos con las que ya hemos tenido la oportunidad de trabajar y de quienes podemos decir que les apasiona la fotografía. Resulta especialmente complicado un taller de Fotografía de Desnudo con modelos reales con las que practicar, lo que para nosotros es un valor añadido pero en todo caso algo indispensable. Sólo practicando se aprende.

Así que el viernes iniciaremos este Taller que será un encuentro entre amigos. Aquí nos veremos…

 

NOTA: Los interesados rezagados aún pueden acceder a alguna de las plazas que quedan libres contactando en el teléfono que aparece en el cartel.