Durante todo el año tenemos a disposición de quien nos lo pide vales para regalar sesiones fotográficas a las personas que más queremos. La posibilidad de verse en medio de una sesión fotográfica profesional con lo que ello conlleva, maquillaje, peinados, elección de vestuario, luces, pruebas, fotografías… es en nuestro estudio un placer al alcance de cualquiera.

Siempre hemos defendido que las sesiones fotográficas no son algo exclusivo de las modelos. De hecho son muchas más las personas que optan por realizar una sesión con su pareja, con su hijo, solas por el placer de fotografiarse, con la idea de verse evolucionar o por hacer algo distinto a lo que ha hecho nunca y reservarse para sí un rato de sentirse bien, de mimarse un poco y, sobre todo, de hacer algo diferente a lo que es su rutina.

En ese sentido, nos gusta decir que nuestro estudio es como una isla desierta, un país aparte donde queremos que cada uno sea como realmente es, sin que nadie lo cuestione, sin que nadie lo juzgue. Da igual si sus fotos son para enseñar, para colgar en las redes o para guardar en los rincones del alma.

Hacerse fotos siempre es un regalo para la autoestima, sea el mes que sea. Pero llegadas estas fechas puede ser también un  regalo para los demás. Un momento para regalar fotos nuestras, de nuestros hijos, de nuestra familia. Y también para regalar a esa persona que sabemos que siempre lo ha querido, una sesión fotográfica que le haga pasar un rato de felicidad que, además, va a quedar reflejado para siempre en sus fotografías.

Regala la ilusión de un rato especial. Regala fotografías. Un lujo personal al alcance de todos.